1 Anexo • Transforma España o como una “Dictadura Civil” inicia el apoderamiento silencioso del gobierno del Estado español

En su forma de gobierno, el capitalismo lo mismo integra la democracia que la dictadura

La imagen de los hechos

El hasta hace poco presidente del gobierno español elegido en las urnas, José Luis Rodríguez Zapatero se reunió en la Moncloa este 26 de marzo con un núcleo duro de poderosos españoles (grandes empresarios y banqueros) que han decido recientemente instaurar en paralelo la Junta de Gobierno de la “Dictadura Civil”. A la reunión acudieron representantes de las 41 empresas con más peso en la economía del país.1 Para darnos una pauta del poder que tienen y ejercen sobre los 44,5 millones de personas que vivimos en el Estado español, la riqueza acumulada de los 14 más ricos entre esta gente, que se sentó en la mesa con el rótulo delante de Gobierno de España, es igual a 4 veces el PIB español.

Esta Junta de Gobierno ha pedido al “presidente en funciones” del Gobierno del Estado español que se dé prisa en poner en marcha las reformas comprometidas, que las aplique con la máxima celeridad porque sus componentes son de la opinión que tales cambios no pueden demorarse más.2 En el encuentro se ha hablado básicamente de cuatro reformas: la del mercado de trabajo, la de las pensiones, la del sistema financiero y la energética. Además, han pedido reformas fiscales y que se fije los criterios de control del gasto de las CCAA, pero con estas el presidente puede tomarse su tiempo. Pero, lo que realmente preocupa a los empresarios es la reforma laboral, así como la de la negociación colectiva.3 Estas dos son las verdaderamente urgentes, aparte de no frenar la iniciada con las pensiones públicas, e ir pensando en introducir prácticas de copago en la sanidad pública.

Como parte de ir implementando el plan esbozado en el documento4 por esta cúpula de empresarios, el “presidente en funciones” sugirió la creación de un gobierno de traspaso paulatino de poderes llamado Comisión Asesora de Competitividad, en la que pueda contar con la presencia y opinión de los empresarios. Zapatero pidió que tuvieran una representación permanente y que, en concreto, estuviera presidida por César Alierta, presidente de Telefónica. A su vez, tras los dos encuentros oficiales celebrados hasta la fecha,5 Zapatero ha comunicado al país las tres mejoras básicas implantadas por su gobierno: “la primera, que la “estabilidad en la economía española ha mejorado de forma clara desde noviembre”; la segunda, que esta mejora ha sido fruto de las “reformas difíciles” que ha tomado su Gobierno para abordar los problemas de la economía del país; y tercero, que “no hay que bajar la guardia” y que todavía hay reformas que se deben emprender”.6 Razón por la que varios de los empresarios asistentes le han pedido a Zapatero que decida no anticipar las elecciones para asegurarse que estas medidas se legislan y realizan en un ambiente de “estabilidad política”, y por un político que ha demostrado ser un hombre de confianza.

El texto de los hechos

Esta reunión, también tuvo un texto. Ese texto fue el informe de la Fundación Everis: Un momento clave de oportunidad para construir entre todos la España admirada del futuro 2010. El documento fue realizado por un selecto grupo de la sociedad civil española:

  • a. cincuenta altos ejecutivos de grandes empresas (suponemos que, como representantes de la sociedad civil, desinteresadamente también debían representar a sus empleados —sindicados o no— familiares de estos y consumidores de sus productos y servicios).
  • b. cincuenta expertos multi-temáticos de contrastada independencia (aunque aún no hemos descubierto en relación a qué o a quién) pero mono-ideológicos.

 

Que 17 de los empresarios antes citados presentaron al jefe del estado que no del gobierno, considerando la grave situación de España. A los pocos días de publicarse el documento citado,7 el colectivo Attac advertía que “los dueños del poder económico han pasado por encima del Gobierno y del Parlamento y han llevado al Rey una propuesta para “refundar España, interviniendo cuanto antes para cambiar el ámbito constitucional e imponer un nuevo modelo de Estado”.8 Y G. Llamazares tachaba de “golpista el informe TransformaEspaña de la Fundación Everis: [advierte que] “incluye propuestas con posiciones de la extrema derecha, porque en vez de dirigirlo al presidente del Gobierno, sus promotores se lo han entregado, “más allá de sus competencias”, al jefe del Estado, haciendo así un “menosprecio” a la democracia española y su reparto de poderes”.9

Esto ya ocurría en las democracias atenienses, a las que a veces erróneamente alabamos, donde los ricos del pueblo10, o demos en su argot, se reunían para decidir y gestionar los asuntos de la comunidad, o polis. Los trabajadores del pueblo, en su gran mayoría esclavos, así como las mujeres, no eran considerados miembros del demos y, por tanto, quedaban excluidos de los derechos de participación y gestión en los asuntos colectivos de la comunidad. En la iniciativa llamada TransformaEspaña, vuelven a ser los ricos del pueblo de este país los que proponen varios cambios que se asemejan a la forma de gobierno de aquellas democracias griegas. En síntesis, el documento contiene el espíritu y la práctica de aquellas constituciones:11

  • Dada la concentración de la riqueza productiva y financiera, y que el país se encuentra entre los 10 más ricos del mundo.
  • Dado que el país, que en el pasado ha generado buenos resultados, pero ya no puede seguir compitiendo en la Economía del conocimiento debido al agotamiento del modelo.
  • Dado que el problema es de todos los agentes del país, las oportunidades también, y la solución igualmente.
  • Entonces, se impone un cambio, y que el reto no es evolución, sino transformación. Se trata de una visión contundente que ha de realizar la Sociedad Civil, o gobierno de los ricos. Una transformación que, aprovechando este tiempo de crisis, se convierte en una oportunidad inmejorable para efectuar todas las reformas necesarias (laboral, pensiones, privatización de la sanidad y la educación, etc.), que exige la nueva etapa de progreso.
  • Para todo esto hay que sustituir la sociedad política por la Sociedad Civil. Convertir la sociedad de personas hacia una sociedad de talentos y capitales. El mercado de talentos (o capital humano) ha de ser transparente, justo, flexible, proactivo y dinámico, con una fuerte movilidad geográfica, sectorial y organizativa, y abierto a importar/exportar talentos con el resto del mundo.
  • La competitividad es el ingrediente clave y la consecuencia básica de la ecuación económica de un país (madurez-país y oportunidad-país). Hay que producir más y ganar menos; por tanto se impone la reducción de costes laborales en términos de salarios más bajos, eliminación de cuotas a la SS, contratos precarios y despido libre.
  • Llevar a cabo la refundición en un solo ente humano de las facetas del Ciudadano-depositario-de-valores, Ciudadano-elector, Ciudadano-consumidor, Ciudadano-financiador y Ciudadano-productor. Tiene que desaparecer ese lenguaje de clase. A partir de este sujeto armonizado, el ciudadano integral, hay que repensar el nuevo modelo de Estado del bienestar.
  • Con las oportunas limitaciones y matices, el capital financiero sigue siendo el combustible que alimenta el motor del país y el aceite que lubrica su engranaje.
  • Se impone una revisión de la Función Pública, de forma que origine un nuevo modelo de Administración (preferentemente centralizada).
  • Hay que desarrollar una estrategia para conseguir una Marca España que sirva igualmente para visitantes y residentes.
  • Y establecer planes (sociales y económicos) de medio y largo plazo que, transciendan los ciclos electorales, pueda ir minimizando la presencia, y la sanción, de la sociedad política a través de urnas y elecciones. En última instancia, debe aparecer el Ciudadano-integral como fusión fértil de los cinco roles anteriores. Esta hibridación de roles conducirá al nacimiento de vehículos de transformación entre Ciudadanos y Administradores, y a crear puentes entre compartimentos estancos. En todo este proceso, una nueva Sociedad Civil debe emerger y encontrar su nueva misión, identidad y voz.

 

La importancia de estos hechos

¿Hasta que punto es esta reunión y este documento importante? Si de lo que se trata es “solo” la necesidad de obedecer el credo de los mercados financieros y perseguir nuevas formas de extracción de plusvalía, en lo que hemos denominado acumulación por desposesión, seguramente sería mucho más importante el papel que está jugando la Unión Europea, la Unión Monetaria y la ya clara estrategia del gobierno español.

Sin embargo, la importancia de esta iniciativa se centra, en nuestro entender, en el giro que las élites nacionales hacen sobre dos dimensiones del Estado:

  1. Intentar recomponer las relaciones de clase y conducirlas al interclasismo, y, en particular, descomponer la clase trabajadora como clase antagónica.
  2. La autonomía relativa que ha tenido el gobierno central (y el resto del Estado: UE, autonomías y municipios) en dirigir el capitalismo a escala nacional no sirve para salir de la crisis, y por tanto es necesario reformular el papel del Estado como articulador y principal actor en la parte política del capitalismo.

 

Tampoco creemos que este documento sea anecdótico, aunque acabe olvidado o desapercibido para las izquierdas del país. En los últimos años estamos viendo como en otros países (aunque con actores diferentes), reformulaciones del estado en las misma línea que Transforma España, tales como la “Gran Sociedad” propuesta por David Cameron en el Reino Unido. En este sentido, este documento puedo abrir nuevos formas de entender el papel del estado en el capitalismo español y modificar el debate sobre este. Es por ello que en lo sigue, nos centramos en estas tres dimensiones.

En efecto, en cualquier núcleo social, una percepción completa por parte de los miembros del qué, porqué y cuánto de los usos y disfrutes, conduce rápidamente a la definición del mejor (más útil, efectivo y eficiente) conjunto de activos para el bienestar, tanto individual como colectivo, que se puede permitir el núcleo social en cuestión. En el contexto ciudadano, esto equivaldría a armonizar en cada persona las facetas de Ciudadano-depositario-de-valores, Ciudadano-elector, Ciudadano-consumidor,Ciudadano-financiador y Ciudadano-productor.

El ciudadano matriz: la descomposición del trabajador como clase

Quizás, la propuesta más importante y, seguramente, más radical propuesta por Transforma España, es la redefinición de ciudadanía para un nuevo modelo de país.

En las democracias liberales que han sustentado políticamente la reproducción del capitalismo en el norte global, las definiciones de ciudadanía subrayan la necesidad de derechos individuales dentro de la ley, siguiendo el lema de la revolución francesa: igualdad, fraternidad y libertad (aunque siempre limitadas). Estos derechos, en general, son de tres tipos: derechos cívicos (libertad de expresión y asociación), derechos políticos (votar y ser elegido) y socio-económicos (derechos de propiedad, a la educación, sanidad…). En resumen, la ciudadanía, al menos formalmente, es definida en relación a la pertinencia a un estado político y en términos de derechos.

En cambio, bajo el pretexto de “ubicar al ciudadano como verdadero centro de gravedad del país”, se propone como primer paso para una nueva España, “restaurar una definición de Ciudadano válida desde una óptica de Modelo Productivo.” En esta nueva definición, ya no se habla de derechos sino de funciones para este modelo productivo, en cinco dimensiones fundamentales (donde la primera es la única definida en el documento) que llevan al constituir el ciudadano-integral:

  • El Ciudadano depositario responsable de los valores de un país. ¿Y cuales son los valores del futuro? “Valores de carácter social (esfuerzo, meritocracia, confianza entre los miembros de la sociedad y los agentes socioeconómicos, compromiso en la realización de proyectos, responsabilidad cívica y social, etc.)”, nótese las ausencias aunque “también valores de carácter económico (cumplimiento fiscal de las obligaciones tributarias, eliminación del fraude fiscal, destierro de la economía sumergida, rechazo a la corrupción, penalización severa a los delitos económicos, etc.)” ¿Seguro? (pág. 69);
  • el Ciudadano elector: ¿del ciudadano político al elector?;
  • el Ciudadano consumidor;
  • el Ciudadano financiador: ¿del estado? ¿De las empresas? ¿De nuestro propio consumo de bienes y servicios colectivos?;
  • el Ciudadano productor de valor socioeconómico: ¿qué más decir?

 

El ciudadano en sí, continúa siendo definido de manera liberal en al menos un aspecto: la individualidad. No obstante, se economiza su identidad: el ciudadano con valores económicos y de trabajo, como consumidor de lo político y de los bienes y servicios, y como recurso económico (financiador y productor). En otras palabras, sus derechos como ciudadano reducidos a su contribución directa e indirecta al sistema productivo, para la mayoría como clase trabajadora. Pero al mismo tiempo negando su condición de clase y la posibilidad de transformación política.

Curiosamente, el documento también aboga por “instaurar para cada agente del sistema-país un nuevo patrón de triple excelencia individual: medible, adaptable y conectado”. Aunque esto se refiere a los actores del modelo productivo (que no ciudadanos), es interesante constatar que cuando el documento habla de estado del bienestar responsable (ver recuadro) estas categorías pueden entenderse como medibles. El resultado se puede convertir en una matriz de ciudadanía cuantificada, donde el cálculo económico y la racionalización no tan solo nos convierten en una mercancía más (la medición nos pone precio) pero también puede llevar (aunque no creamos que los autores pensaran en ello) a sendas muy peligrosas.

Finalmente, a través de todo el documento se separa conscientemente entre ciudadanos, sociedad civil y Estado, como entes separados que solo se comunican a través de la ventanilla de la Administración. Para todo esto hay que sustituir la sociedad política por la Sociedad Civil. Esta sociedad civil es definida como ciudadanos+empresas. Eso no quiere decir que se obvie otras formas de organización de los ciudadanos, pero las reduce a eso, a una suma de ciudadanos sin contenido político y/o transformador (¿Cómo definiría este documento al 15-M?), el conflicto, los diferentes intereses y diferencias de poder se diluyen en aras de la responsabilidad de mejorar sistema-país. En este contexto, el modelo de Estado es acotado al marco y modelo productivo definido en el documento, donde la sociedad de personas se convierte en una sociedad de talentos y capitales, y el estado en un gestor más en canalizar los flujos de los dos grupos.

De la misma manera, estos principios aplicados a toda una Sociedad y abanderados, en particular, por sus Agentes Sociales, conducirán a la definición del mejor y más equilibrado Estado del Bienestar para que sus miembros se acerquen al ideal de personas autónomas, preparadas, saludables, seguras y debidamente asistidas.

Conclusión: El documento como instrumento hacia la toma del poder empresarial

En resumen. Se trata de conseguir que el país sea el valor unidad, considerado por encima de clases sociales y pueblos, y de que se asuma que será el talento de los más instruidos e ilustrados, es decir, las visiones de las cien personas más destacadas de la Sociedad Civil española, las que gobernarán el país en el futuro, así como resaltar y enaltecer la actitud individualista dentro del rebaño que ha de tener todo ciudadano. Esto implica que, disuelta la sociedad política, desaparezcan los partidos, así como otros sujetos del ámbito social, como los sindicatos, las asociaciones de vecinos, etc. Tampoco el documento menciona el futuro de derechos como el de huelga, el del sufragio universal, que insinúa que desaparecerán; o que pasará con mecanismos necesarios para enfrentarse a la pobreza y las desigualdades sociales que genera de forma tan aguda el capitalismo con abundancia y en períodos de crisis. Lo que preocupa a los futuros gobernantes de la dictadura civil es la continua mejora de la marca país, y no el bienestar de la población12. Al fin y al cabo, saben que los millones que ganan anualmente dependen de la estructura de poder que les permite controlar los recursos y la riqueza que con esto se genera. En una frase, el documento acaba reafirmando que “la confianza individual por parte de cada español en sus capacidades, unida a la confianza en la fuerza colectiva de todos los españoles obrando al unísono para servir una meta común, son en este momento la clave, la oportunidad, la base del éxito para construir la España admirada del futuro”.13 Algo así como aquel no tan lejano eslogan franquista/falangista de la unidad de España en lo universal.

Notas

1. También acudió Joan Rosell, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

2. Un editorial de El País intenta vendernos la idea de que son los empresarios los que avalan la política del Gobierno, y no este el que aplica las reformas que le dictan los empresarios. Elpaís.com, 29 marzo del 2011.

3. Nota. Esta acaba de aprobarse en el Congreso de los Diputados. Junio del 2011.

4. Ver TransformaEspaña.

5. Ver Apéndice C. Historia de las reuniones entre gobierno y empresarios.

6. La Vanguardia.es. 27 marzo del 2011.

7. Fundación Everis. Un momento clave de oportunidad para construir entre todos la España admirada del futuro. 2010.

8. JM Martín Medem. ¿Golpe de Estado de la banca y de las grandes empresas? 27 noviembre del 2010.

9. Unidad Cívica por la República. 27 noviembre del 2010.

10. Demos o pueblo rico.

11. Constituciones políticas griegas. Alianza editorial, 2007.

12. Alberto Fernández lo deja bien claro en Los intereses de los empresarios: “¿Coinciden los intereses de las grandes empresas, cuyos presidentes se reunieron con el Gobierno en La Moncloa, con los intereses de España? Yo creo que no. Tenemos que acostumbrarnos a que estas empresas ya no son sector público y lo que es bueno para Telefónica, Iberdrola o Banco de Bilbao, por poner un ejemplo, no tiene por qué ser bueno para España. Son empresas con accionariado diverso que cotizan en Bolsas extranjeras. Algunas tienen más empleados e invierten más fuera de España que en España”. Elpaís. com. 29 marzo del 2011.

13. Documento resumido. TransformaEspaña.

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